Acto de homenaje a los Abogados de Atocha

Discurso de Rosana, candidata de IU para la unidad popular de Alcorcón

«Hoy, 18 de enero, no solamente recordamos a los abogados y militantes comunistas Francisco Javier y  Enrique,  Luis Javier, Ángel y Serafín; Miguel, Alejandro, Luis y Lola no solamente recordamos su vida de lucha, su vínculo con nuestro municipio, su entrega a la causa de las y los trabajadores en una época de amenaza constante para quienes elegían ese camino; no solamente recordamos su final . No podemos olvidar quién arrancó de forma miserable las vidas de estos jóvenes y entusiastas abogados laboralistas aquel nefasto día de enero de 1977 en la calle Atocha; hemos de preguntarnos también por qué aquellos terroristas decidieron, al cometer tal masacre, que en ellos no quedara de humano más que un despreciable manto de apariencia.

La respuesta ya la conocemos, ya la hemos formulado en muchas ocasiones, pero hoy, merece la pena detenerse en ella, aunque sea solo brevemente. Una palabra basta: fascismo.  Palabra que revela un marco de vida muy estrecho; de un lado, pone el límite en la patria entendida como una amalgama represiva de símbolos, sacados de nuestra peor historia; del otro, en la adhesión a esos símbolos, como condición necesaria para pertenecer a su comunidad, barriendo con ello todo matiz, toda contradicción que pueda darse en su seno. Quienes quedan fuera de  ese marco pasan de forma automática a engrosar su lista de sospechosos: mujeres, inmigrantes, refugiados,  colectivo LGTBI y, por supuesto, sindicalistas, las y los trabajadores que se organizan en la defensa de sus derechos e intereses, y quienes colaboran con estas personas para lograrlo. A este último grupo pertenecían los homenajeados hoy.

No solo recordamos hoy el terrible asesinato de nuestros camaradas hace 42 años. También realizamos este encuentro de homenaje para tomar conciencia de la barbarie que les arrancó la vida y comprender  que aquel franquismo desquiciado, todavía en nuestros días deja sentir sus  espasmos.

 Lamentablemente las pulsiones fascistas no han desaparecido en estas cuatro décadas; sin embargo, si ahora  -en nuestros barrios y pueblos- parecen volver con un impulso particularmente preocupante, ello se debe -como ya ha ocurrido en otras épocas- a  que, ante una situación de colapso, determinados intereses necesitan  de un brazo armado, de un perro de presa que pueda proteger sus beneficios. Francisco Javier, Enrique, Luis Javier, Ángel y Serafín,  Miguel, Alejandro, Luis y Lola fueron víctimas de esta alianza.

Hoy, decimos que nuestros referentes, los eternos abogados de Atocha, no terminaron de marcharse aquel día. La  prueba que mejor lo demuestra es que les han intentado dar muerte por segunda vez, en un proceso que comenzó tan pronto como la barbarie nos los arrebató. Se falseó su legado y se hizo de ellos mártires con cuya sangre se pretendió sellar un más que deficiente y frágil pacto democrático, que presidiera el régimen naciente . Pero no se levantaban cada mañana e iban a trabajar a su despacho para que su figura se utilizara como medio de legitimar la continuación del franquismo en la que vivimos. No. Ellos dieron sus mejores esfuerzos e, incluso, expusieron sus vidas por una razón, por un objetivo muy claro y por el que este régimen quiere, como he dicho, que mueran por segunda vez.

En nuestras manos y en nuestro esfuerzo queda impedir que su verdadero recuerdo se extinga. Y tened por seguro que así lo haremos, porque, mientras  nos quede un gramo de vida en el cuerpo, su ejemplo vivirá en nosotros; porque sus huesos son los nuestros; porque no hay tierra en el mundo que pueda sepultar un corazón valiente y socialista, ni ayer, ni hoy.»

Rosana, candidata de IU
Candidatas a las concejalias de Alcorcón

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